Crítica: Testimoni de càrrec

Nota: 8 sobre 10

En el Teatre del Raval se puede disfrutar de “Testimoni de càrrec”, una obra de teatro en Barcelona que está inspirada en la obra de Agatha Christie.

Hablar de este espectáculo de Barcelona es hablar, indiscutiblemente, de Jordi Coromines, el actor que encarna a Sir Wilfrid y que consigue llenar el escenario de una energía apoteósica y de un humor brillante. Además esa voz que tiene, esa potencia, consigue llenar toda la platea del teatro sin ningún tipo de problema a nivel auditivo. Realmente hacía tiempo que no veía a un actor con un perfil tan teatral y una presencia escénica tan imponente como la que consigue Coromines en esta obra teatral.

Una obra repleta de suspense, misterio y grandes sorpresas

“Testimoni de càrrec” es una obra con un ritmo ascendente. Comienza un poco floja, un tanto dispersa con las escenas con la enfermera pero, en el momento en el que se plantea la trama ya comienza a aumentar la tensión y el público ya empieza a involucrarse de lleno en el desarrollo de los acontecimientos.

La historia nos habla de un crimen que se ha cometido y para el que está imputado un hombre que defiende su inocencia. Todas las pruebas parecen apuntar a que él es el asesino pero él acude a Sir Wilfrid para intentar defender su postura y salir impune de la acusación del fiscal. El actor Pep Martínez es el susodicho e interpreta al personaje Leonard Vole con una maestría que también es merecedora de un gran aplauso. Empar López también consigue marcarse un papel muy destacado, sobre todo, en la primera parte de la obra que se muestra fría, calculadora y muy misteriosa.

Esta obra de teatro de Barcelona se divide en cuatro actos: la escena en el despacho de Wilfrid, la escena en el juzgado, la escena en el despacho de nuevo y, por último, la escena final que coincide con la apelación del jurado popular. Cada cambio de escenografía está más que logrado pues la música que acompaña los oscuros y el resultado final es realmente impactante.

testimoni carrec barcelona

Un punto muy positivo que me pareció innovador y diferente es que las personas que encarnan los miembros del jurado popular son gente del público que, de forma previa, ha hecho una petición al Teatre del Raval para ser actor por un día. Es una forma muy original y divertida de romper la cuarta pared y de conseguir que los espectadores se sientan parte de la obra. La cuarta pared también se rompe en otros momentos que, sin desvelar nada más, nos parecieron muy divertidos y originales. ¡Bravo por esta idea!

El único “pero” que le pondría a la obra es el final que, sinceramente, creo que se tiene que trabajar mejor. La escena final en la que convergen muchos sentimientos encontrados y sorpresas totalmente inesperadas fue lo más flojo de toda la obra y nada creíble. Creo que le faltan horas de ensayo o veracidad a ese momento que es cumbre e importantísimo para el tipo de espectáculo que estamos viendo.

Pero, pese a esto, Testimoni de càrrec es una obra de suspense, intrigas y sorpresas que te mantendrá en vilo desde el inicio y que conseguirá dejarte con la boca abierta. La interpretación actoral y la puesta en escena es, sencillamente, impecable.

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Elia Tabuenca

Filóloga y periodista, amante del mundo de las letras y de la cultura. Directora de la cía de teatro LetrasConVoz.

Un comentario:

  1. Lluïsa Guàrdia

    Jo hi vaig participar fa poc com a jurat a “Testimoni de càrrec” i em va agradar molt. Veure l’obra des de dalt de l’escenari és una experiència que tots hauríem de tenir. Proveu-ho !

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