Crítica: EVA T de Teatre

Nota: 10 sobre 10

Julio Manrique dirige EVA, la obra con la que las T de Teatre celebran su 25 aniversario como compañía teatral. Un cuarto de siglo que ha hecho que estas chicas que comenzaron tan jóvenes a actuar se hayan convertido, actualmente, en un gran referente a seguir por muchas otras compañías que quieren crear la complicidad, la naturalidad y la frescura que ellas tienen sobre el escenario. Y en EVA lo vuelven a hacer.

Esta obra se nos presenta como un análisis del dolor, sin embargo, no solo se habla del dolor en esta obra sino que también se habla (y mucho) sobre el paso del tiempo, el crecimiento mal entendido que parece que haya en esta sociedad en la que hacerse mayor parece significar hacerse aburrido, estar preocupado y dejar los sueños un poco apartados en un rincón de la memoria.

EVA es una obra aparentemente sencilla pero que en su interior guarda mucha complejidad. Los personajes están muy bien construidos y las historias se presentan de forma independiente, presentando la vida de cada personaje, algo que le da un gran dinamismo y originalidad.

De entre todas las historias que se nos presentan sobre el escenario, yo me quedo con la que interpreta Carme Pla. Buenísima, original y surrealista, algo muy complicado de proyectar en un escenario ante un público latente. Pero lo que se consigue es divertidísimo y, al mismo tiempo, es un golpe muy duro de la vida y de la conciencia.

Todas hacen un muy buen trabajo pero, de entre todas ellas, destaco a Rosa Gàmiz. Supongo que es también por el papel que tiene, el más divertido y canalla de la obra pero, de todas formas, su actuación es arrebatadora. Se come el escenario. Tiene una fuerza, una energía y una puesta en escena que impacta. Para mí fue la mejor, sin duda alguna.

En EVA de T de Teatre también aparece un personaje joven, Carolina Morro que interpreta a Eva, una joven de 25 años en la que todas se sienten identificadas. La chica hace un muy buen papel, la verdad. Tiene mucha naturalidad a la hora de interpretar y una dicción perfecta tanto en catalán como en inglés. Entre Carolina y Rosa se crean unas escenas hilarantes que le dan ese toque cómico e hilarante a la obra.

Y sí: también se habla del dolor. Del dolor que sentimos y que puede llegar a marcarnos nuestra vida pero, también, del dolor que podemos llegar a hacer y del que ni siquiera somos conscientes que hacemos. Este tema sobre todo se centra en un personaje que está atormentado y que vive su vida “anestesiada” porque no ha podido superar un episodio de su vida muy, demasiado, doloroso.

Pero yo no describiría que EVA de T de Teatre es una obra que habla solo del dolor. Creo que habla del dolor y del paso del tiempo, del hacernos mayores y de cómo esto puede afectar a nuestra personalidad y nuestra forma de vivir la vida.

Julio Manrique con T de Teatre consiguen presentarnos una obra de teatro que, mediante una aparente sencillez, consigue crear una historia muy humana con la que muchos de nosotros podemos sentirnos identificados. Chapó.

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Elia Tabuenca

Filóloga y periodista, amante del mundo de las letras y de la cultura. Directora de la cía de teatro LetrasConVoz.

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